Seamos Mejores Maestros | Discurso
¿Qué son las profecías?
Introducción
Cuando escuchamos la palabra profecía, muchas personas piensan de inmediato en predicciones misteriosas sobre el futuro. Algunos incluso creen que solo tienen que ver con fechas o acontecimientos extraordinarios.
Pero hoy queremos responder una pregunta muy sencilla y a la vez muy importante: ¿qué son realmente las profecías según la Biblia?
Nuestro objetivo en este discurso es informar y aclarar qué son las profecías, cómo se comunicaban y por qué siguen siendo tan valiosas para nosotros hoy.
Primer punto: ¿Qué son las profecías según la Biblia?
La Biblia da una respuesta clara.
Una profecía es un mensaje inspirado por Dios, una revelación divina. Los profetas no hablaban por cuenta propia ni expresaban opiniones personales. Tal como explica la Biblia, ellos “hablaron de parte de Dios impulsados por espíritu santo”.
Esto significa que el mensaje venía de Dios, y el profeta tenía la responsabilidad de transmitirlo fielmente a otras personas. Así que, más que adivinos del futuro, los profetas eran portavoces de Dios.
Este punto nos ayuda a entender que las profecías no nacen de la imaginación humana, sino de la voluntad de Dios.
Segundo punto: ¿Cómo se comunicaba Dios con los profetas?
Ahora bien, alguien podría preguntarse: ¿cómo hacía Dios para transmitir esos mensajes?
La Biblia muestra que utilizó varios métodos, según la situación.
En algunos casos, Dios usó la escritura, como cuando entregó los Diez Mandamientos.
En otras ocasiones, utilizó ángeles para comunicar el mensaje con exactitud.
También empleó visiones y sueños, que podían darse cuando el profeta estaba despierto o mientras dormía.
Y en muchos casos, Dios guió los pensamientos de sus siervos por medio de su espíritu santo. El mensaje era divino, pero los profetas expresaban esas ideas con sus propias palabras.
Esto nos enseña algo muy importante: Dios se aseguró de que su mensaje fuera claro, confiable y comprensible.
Tercer punto: ¿Predicen el futuro todas las profecías?
Aquí surge otra pregunta muy común: ¿todas las profecías hablan del futuro?
La respuesta es no.
Es verdad que muchas profecías están relacionadas con acontecimientos futuros, pero no todas predicen sucesos. Algunas advierten, corrigen, enseñan o revelan información que solo Dios podía conocer.
Por ejemplo, los profetas advertían a los israelitas sobre las consecuencias de su conducta. Si obedecían, recibirían bendiciones; si no, enfrentarían problemas. El futuro dependía de las decisiones que tomaran.
También vemos casos en los que un profeta reveló hechos del pasado o del presente, como cuando Jesús habló con la mujer samaritana. Ella reconoció que Jesús era profeta, aunque no le estaba prediciendo el futuro.
Así que las profecías no solo miran hacia adelante; también ayudan a las personas a reflexionar y cambiar su vida ahora.
Resumen y conclusión
Antes de terminar, repasemos brevemente los puntos principales, tal como recomienda la Biblia en Hebreos 8:1, que nos anima a centrarnos en lo más importante.
Primero, aprendimos que las profecías son mensajes inspirados por Dios, no ideas humanas.
Segundo, vimos que Dios usó distintos métodos para comunicarse con los profetas y asegurar la fidelidad del mensaje.
Y tercero, entendimos que no todas las profecías predicen el futuro, pero todas tienen un propósito: orientar, advertir y fortalecer la fe.
Conocer qué son realmente las profecías nos ayuda a confiar más en la Biblia y en su Autor. No se trata solo de saber lo que pasará, sino de comprender cómo Dios nos guía, nos enseña y nos invita a tomar buenas decisiones hoy, con la mirada puesta en un futuro mejor.