Uncategorized

Seamos Mejores Maestros – Haga revisitas

Laura: Hola, Claudia, buenos días 😊. Soy Laura. Hace unos días pasé por aquí y hablamos un poquito sobre la Biblia. ¿Cómo ha estado?

Claudia: Hola, Laura. Bien, gracias. Sí, me acuerdo. Pase, si gusta.

Laura: Gracias, muy amable. Seré breve. La última vez mencionó que a veces se siente cargada por los problemas, ¿recuerda?

Claudia: Sí… la verdad es que últimamente han sido muchas cosas juntas.

Laura: Lo siento mucho. A muchos nos pasa. Justamente hoy quería compartirle una idea bíblica que ha ayudado a muchas personas en situaciones parecidas.
¿Sabía que Dios quiere que le oremos y le contemos cómo nos sentimos, incluso cuando estamos muy cansados?

Claudia: Sí creo en la oración, aunque a veces no sé si Dios de verdad escucha.

Laura: Es comprensible sentirse así. Mire lo que dice este texto en Salmo 62:8: “Derramen su corazón delante de él. Dios es nuestro refugio”.
La Biblia nos asegura que Dios no solo oye oraciones formales, sino que quiere que le hablemos con confianza, tal como somos.

Claudia: Eso me gusta… porque a veces uno no sabe ni qué palabras usar.

Laura: Exacto. Y la Biblia también dice en 1 Pedro 5:7 que podemos echar sobre Dios todas nuestras preocupaciones, porque él se interesa por nosotros.
Eso demuestra que la oración no es solo un ritual, sino una conversación cercana.

Claudia: Nunca lo había pensado así.

Laura: Me alegra saberlo. Y algo importante es que cada persona tiene su propia manera de ver a Dios. No comparamos ni presionamos a nadie. Algunas personas están muy apegadas a sus creencias, otras han tenido malas experiencias, y eso se respeta.

Claudia: Sí, en mi familia todos tienen ideas diferentes sobre la religión.

Laura: Lo entiendo. Por eso, en lugar de discutir creencias, lo que hacemos es ofrecer un curso de la Biblia gratuito, muy sencillo, que ayuda a conocer lo que la Biblia realmente enseña, paso a paso, y a su propio ritmo.
Por ejemplo, una de las primeras lecciones explica cómo orar y por qué Dios quiere escucharnos.

Claudia: ¿Y es como una clase?

Laura: Es más bien una conversación, parecida a esta. Se puede hacer en casa, por teléfono o incluso en línea, y dura solo unos minutos. Usted decide cuándo y hasta dónde avanzar. Nadie la obliga a nada.

Claudia: Eso suena bien… pero me gustaría pensarlo un poco.

Laura: Claro que sí, no hay prisa 😊. Es importante que tenga tiempo para reflexionar y ver si es algo que le ayudaría.
Si le parece, la próxima vez puedo mostrarle cómo es una lección y usted decide si le interesa continuar o no.

Claudia: Sí, eso estaría bien.

Laura: Perfecto. Muchas gracias por su tiempo, Claudia. Me alegra haber conversado con usted. Que tenga un bonito día.

Claudia: Gracias, Laura. Igualmente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *