Nuestra Vida Cristiana | ¿Somos justos cuando juzgamos?
¿Qué prejuicios se mencionan en el video?
- Se mencionan prejuicios relacionados con la raza o la nacionalidad: formarse una idea de una persona por su origen, su cultura o su apariencia, en vez de conocerla y tratarla con respeto.
- También se mencionan prejuicios ligados al dinero y a la edad: valorar más a alguien por su posición o recursos, o subestimar a otros por ser jóvenes (o asumir cosas por ser mayores).
Si dejáramos que se colara algún prejuicio en la congregación, ¿qué efecto negativo podría tener?
- Podría debilitar el amor y la unidad. Si algunos sienten que los miran “por encima del hombro”, se desaniman, se aíslan y el ambiente deja de sentirse como una familia.
- Podría llevar a trato injusto y a decisiones mal enfocadas, como preferir a unos por su apariencia o situación, en vez de fijarse en lo que Jehová valora: el corazón, la espiritualidad y las buenas cualidades.
¿Qué ayudó a los hermanos del video a no juzgar por las apariencias?
- Les ayudó aplicar el principio de Jesús de no juzgar por la apariencia, sino ser justos al juzgar. Eso frena las conclusiones rápidas y los impulsa a escuchar y conocer a la persona.
- Les ayudó recordar que Jehová no es parcial. Cuando uno tiene eso bien presente, se esfuerza por mirar con empatía y tratar a todos con el mismo respeto, sin etiquetas.
¿Qué lecciones sacó usted de este artículo de La Atalaya?
- Me hizo pensar que los prejuicios pueden colarse de forma muy sutil, incluso cuando uno cree que “no tiene”. Por eso es bueno revisar nuestros pensamientos y corregir a tiempo.
- Me recordó que el amor se protege con acciones: acercarme a quienes son diferentes a mí (por edad, cultura o situación), escuchar más y demostrar con hechos que todos son valiosos en la congregación.