Lecciones que Aprendo de la Biblia — Lección 103: «Que Venga tu Reino»
Continuamos con el Estudio Bíblico de la Congregación: la lección 103 del libro «Lecciones que aprendo de la Biblia» nos habla del cumplimiento de la oración «que venga tu Reino» y de cómo será la vida en la Tierra bajo el gobierno del Reino de Dios. Aquí tienes las respuestas del libro y las aplicaciones para tu vida, familia y ministerio.
Lección 103: «Que venga tu Reino»
Preguntas del libro: ¿Cómo será la vida en la Tierra con el Reino de Dios? ¿A quién te gustaría conocer en el Paraíso?
Con el Reino de Dios gobernando, la vida en la Tierra será feliz, pacífica y perfecta. Ya no existirán el llanto, el dolor, las enfermedades ni la muerte, y la Tierra entera se convertirá en un paraíso con abundante alimento y buenas casas. Todos vivirán en paz, sin maldad ni violencia, y hasta los animales convivirán tranquilamente con las personas. Además, los muertos que Jehová recuerda resucitarán, así que podremos conocer personalmente a siervos fieles del pasado, como Abrahán, Rut, Ester o David, y aprender de su ejemplo de fe.
¿Qué me enseña este capítulo de Jehová?
Jehová es un Dios de consuelo genuino; promete secar personalmente cada lágrima y borrar el sufrimiento del pasado, tal como se describe también en Isaías 25:8, donde se promete que Jehová tragará la muerte para siempre y limpiará las lágrimas de todos los rostros. Esto nos demuestra el interés tan personal que Jehová tiene en aliviar nuestro dolor, y no solo de forma general.
Jehová nunca ha cambiado su propósito original: quiere que la Tierra sea un paraíso habitado por personas felices, tal como lo planeó desde el Edén, un propósito que se confirma en Isaías 45:18, donde se explica que Jehová formó la Tierra no para que estuviera vacía, sino para que fuera habitada por personas que la disfrutaran.
Jehová es el Dios que resucita a los muertos, lo cual demuestra su enorme poder y su amor incluso hacia quienes ya fallecieron, algo que Jesús mismo confirmó en Juan 5:28, 29, al enseñar que llega la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán la voz de Jesús y saldrán a la vida.
Jehová es generoso y detallista, pues piensa en cosas concretas como la buena comida, casas cómodas y relaciones pacíficas entre las personas y los animales, tal como describe Isaías 65:21-25, al prometer que la gente construirá casas y las habitará, plantará viñas y comerá su fruto, y que hasta el lobo y el cordero se alimentarán juntos en paz.
Jehová cumple sus promesas sin importar cuánto tiempo pase; lo prometido desde el Edén finalmente se hará realidad, tal como asegura Habacuc 2:3, que anima a esperar pacientemente la visión de Jehová porque sin falta se cumplirá y no se demorará más de lo necesario.
Jehová da valor a cada persona fiel del pasado y se asegura de que su fidelidad no quede en el olvido, sino que sea recompensada, algo que también confirma Hebreos 6:10, donde se explica que Jehová no es injusto como para olvidar el trabajo y el amor que sus siervos han mostrado a su nombre a lo largo de su vida.
¿Qué otras lecciones aprendo, en general?
Vale la pena mantenernos fieles hoy, poniendo el Reino en primer lugar, con la confianza de que Jehová recompensará nuestra perseverancia, tal como anima Mateo 6:33, al instar a buscar primero el Reino de Dios y su justicia, con la promesa de que las demás cosas necesarias se añadirán a su tiempo.
Podemos usar las promesas de este capítulo para consolar a otros que han perdido a seres queridos o que sufren enfermedades, apoyándonos en 1 Tesalonicenses 4:13, que anima a no entristecernos como quienes no tienen esperanza, precisamente porque conocemos la promesa segura de la resurrección.
Aprender sobre personajes fieles como Rut o Ester nos motiva a imitar sus buenas cualidades en nuestra vida diaria, tal como recomienda Hebreos 13:7, que anima a considerar cómo terminó la conducta de quienes nos precedieron en la fe y a imitar esa misma fidelidad.
La esperanza de la resurrección nos ayuda a no temer tanto a la muerte, sino a enfocarnos en vivir de manera que agrade a Jehová, un consuelo que también ofrece 1 Corintios 15:26, donde se explica que la muerte, como enemigo, será finalmente destruida por medio del Reino de Cristo.
El propósito original de Dios para la familia humana nos ayuda a valorar el matrimonio y la familia según el diseño divino, tal como se describe en Génesis 1:28, donde Jehová bendice a la primera pareja humana y les encarga llenar la Tierra y cuidar de ella con amor.
Podemos compartir estas esperanzas con otras personas en el ministerio, ya que muchos buscan respuestas sobre el sufrimiento y la muerte, tal como anima 1 Pedro 3:15, a estar siempre listos para presentar una defensa ante cualquiera que nos pida razón de la esperanza que tenemos.


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